El BIM es sagrado
Sagrada Familia: cuando Gaudí se adelantó cien años y el BIM tuvo que ponerse al día.
La geometría que obligó a innovar
No es un cliché decir que la Sagrada Familia es uno de los proyectos más complejos del mundo. Su geometría orgánica y simbólica desafía los métodos tradicionales y exige soluciones tecnológicas avanzadas.
Lo que Gaudí dibujó no eran edificios normales: eran columnas que se ramifican como árboles y superficies que giran, se inclinan y se cruzan con una lógica propia.
Modelado de alta precisión
La Fachada del Nacimiento no se midió con metro y libreta. Para avanzar en la finalización del templo, la UPC, a través del laboratorio VIMAC, realizó un modelo arquitectónico BIM de altísima precisión.
El modelo cubre cerca del 95 % de la superficie de la fachada, alcanza resoluciones de hasta 2 mm e incluye elementos complejos a más de 100 metros de altura.
Captura de realidad y gemelo digital
Gracias a tecnologías como LiDAR, fotogrametría, escaneos 3D sistemáticos y trabajo desde plataformas elevadas, se ha documentado la geometría real de superficies complejas de la basílica.
Ese gemelo digital no es solo una imagen bonita: alimenta estudios estructurales, cálculos de elementos prefabricados, coordinación entre disciplinas y mantenimiento futuro.
Prototipado y fabricación digital
La Sagrada Familia no sería viable sin integrar procesos que van más allá del dibujo en pantalla. Desde 2001 se usa impresión 3D para generar prototipos físicos de elementos complejos antes de su fabricación final.
Los modelos digitales alimentan procesos CNC para cortar piedra o fabricar moldes con precisión milimétrica. Cada pieza queda respaldada por una cadena digital de diseño, prueba y fabricación.