1. Urbanismo
El diseño de espacios urbanos se ve simplificado por estos algoritmos, ya que pueden tener en cuenta simultáneamente muchos más factores que una persona.
La arquitectura generativa es un enfoque de diseño que utiliza sistemas algorítmicos de inteligencia artificial para generar multitud de soluciones a proyectos en función de factores específicos que le pides. Se basa en el concepto de machine learning: es decir, una máquina analiza grandes cantidades de información para aprender y detectar patrones que luego emplea para encontrar respuestas.
En este texto trataremos temas variados que influyen o resultan importantes en el contexto de la arquitectura generativa, empezando por el BIM.
El BIM es un enfoque de modelado que comenzó a utilizarse en los años 70, con la aparición de las primeras herramientas digitales. Sus siglas significan Building Information Modelling y consiste en la creación de maquetas que incluyen todo tipo de información sobre el proyecto y sus materiales: desde datos sobre el diseño y la estructura, hasta especificaciones relativas a su impacto ambiental.
El BIM se entrelaza con la arquitectura generativa de dos formas. Por un lado, funciona como input: los programas leen los datos especificados en el modelo para generar alternativas. Por otro, y más importante aún, permite convertir las opciones generadas en proyectos reales, con materiales asignados, costes, normativa y criterios de sostenibilidad.
Muchos de los diseños arquitectónicos generados encuentran su inspiración en mecanismos biológicos como la morfogénesis.
El diseño generativo busca encontrar soluciones estructuralmente óptimas que cumplan con una serie de requisitos establecidos. Para lograr este objetivo, produce formas cuyo origen se encuentra en procesos de crecimiento orgánico. El término morfogénesis describe las reglas por las cuales se desarrollan los organismos en la naturaleza; por ejemplo, el crecimiento celular, la ramificación y las restricciones físicas.
Esto ocurre porque la naturaleza ofrece soluciones óptimas a muchas de las limitaciones que surgen al crear estructuras, especialmente en aspectos como el uso mínimo de material, la distribución de cargas, la ventilación y la eficiencia energética.
Una vez entendido esto, podemos adentrarnos en los usos que se le dan a este enfoque en la actualidad, para comprender su importancia en los procesos contemporáneos.
El diseño de espacios urbanos se ve simplificado por estos algoritmos, ya que pueden tener en cuenta simultáneamente muchos más factores que una persona.
Permite distribuir espacios de manera inteligente para maximizar la comodidad de los usuarios y organizar cada entorno con eficiencia.
Ofrece soluciones óptimas para sistemas estructurales complejos, además de crear fachadas que representan un hito en el diseño arquitectónico.
Uno de sus usos más destacados es la evaluación de miles de alternativas para identificar las mejores en este ámbito.
Facilita la creación de componentes personalizados y mejora procesos productivos, como la robótica y la impresión 3D.
La arquitectura generativa se encuentra en constante desarrollo y, en combinación con métodos más tradicionales, puede suponer un cambio significativo en los procesos actuales. Su capacidad para innovar estructuralmente, generando formas altamente eficientes y haciéndolas viables, convierte este avance en un hito para el sector.
Sus aplicaciones son numerosas y todo apunta a que desempeñará un papel clave en la evolución de la arquitectura contemporánea.